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Nada por ahora
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Besos a Medianoche. Capítulo I. Parte II





—¡Kirs! —El sonido de una voz alegre y llena de inocencia le arrancó una sonrisa satisfecha de los labios, antes de caminar y recibir el enorme abrazo por parte de una joven de doce años.
—¿Cómo te encuentras, Bidgette? —Los enormes ojos acaramelados de ella brillaron impacientes y llenos de júbilo mientras giraba sobre sí misma, mostrándole a Kirsten gustosa su suave vestido color rosa pálido, cosido a mano por parte de su abuela.
—Por supuesto, estoy bien ¿que no lo ves? —Preguntó energizada y enfurruñada por la pregunta. Pero aún así, Kirsten Shower, una hermosa joven de cabellos rojizos y penetrantes ojos azules, en sus contados diecisiete años; no pudo evitar notar que el rostro de su prima, Bridgette O’Connor se veía algo más pálido de lo usual, incluso más que desde la última vez que se habían visto.
—Si, claro, fue estúpido de mi parte preguntar —Sonrió falsamente.
—Bridgette ¿Por qué no vas a preparar un poco de té?
La voz llana y seca de su tía la tomó por sorpresa causándole una gran impresión. No le tomó mucho analizar la situación que fue comprobada en el instante en que los pasos de Bridgette resonaron por la habitación hasta perderse tras el arco de la puerta que daba hacia la alejada cocina.
Kirsten parpadeó mientras se sentaba en uno de los muebles.
Su madre y su tía eran hermanas, ambas nacidas de una humilde familia de comerciantes pero que a través de los años habían recibido una amplia y completa educación que las convirtió en un par de respetuosas señoras.
Los cabellos de su tía, cortados modernamente, poseían un vibrante tono rojizo, que delataba perfectamente su parentesco; y sus ojos eran enormes y expresivos de un tono verde prado, que la hacía ver mucho menor de lo que parecía. A pesar de tener casi cuarenta años, su rostro se encontraba libre de arrugas que delataran su ya avanzada edad. Vestía delicadamente con una ligera blusa rosada y una falda a juego que se hondeaba a sus pies mientras avanzaba y tomaba asiento frente a ella.
A diferencia de su madre —Un poco mayor que su tía—, en lugar de haber contraído matrimonio con un rico heredero, había tomado preferencia a la idea de formar una familia normal y libre de privilegios.
Muchas veces, Kirsten llegaba a preguntarse si no hubiese sido más feliz perteneciendo a una familia promedio que a ser la multimillonaria heredera de una compañía.
—¿Qué ha dicho el doctor, tía Anna? —Su voz salió mucho más aguda de lo esperado y sus ojos revolotearon a su alrededor esperando a que su valiosa y preciosa prima no escuchara sus palabras.
Sin poderlo evitar, su tía soltó un amargado y triste sollozo que causó conmoción en ella misma. Con los ojos abiertos de par en par, Kirsten no sabía si debía levantarse y consolarla, o simplemente guardar las distancias y dejarla sumergirse en sí misma. Había veces en las que era preferible llorar sola que acompañada… Eso ella lo sabía perfectamente.
—…Es…—Su voz era cortada por los sollozos, pero su tía logró obtener fuerzas desde algún lugar de su interior como para hacer frente a lo que estaba a punto de decir —…Tiene leucemia.
En ese momento soltó todo el aire que sus pulmones habían estado reteniendo en espera de la noticia y observó fijamente al suelo.
De un tiempo hacia acá, Bridgette había comenzado a presentar síntomas extraños. Como siempre había sido anémica, desde que Kirsten tenía memoria, entonces no le habían dado mucho de que pensar. Pero como había empeorado enormemente, su tía la había llevado al médico justo esa misma mañana con intenciones de comprobar que le sucedía a su pobre y única hija.
…Solo para descubrir esto.
—¿Lo has hablado con ella, tía? ¿Lo sabe? —Al ver que su tía negaba con la cabeza, Kirsten se llevó una mano a la cara sintiéndose impotente.
—Planeábamos decírselo esta noche —Anna se secó las lágrimas con los dedos de las manos —, pero no deseo hacerlo sin que Karl esté con nosotras. Después que lo he llamado y le he contado lo que dijo el médico, me prometió que se regresaría esta misma tarde de su viaje de negocios.
Kirsten estuvo a punto de hablar, cuando en la cocina se oyó el sonido de platos caerse y romperse en el suelo.
—¡Mamá! —La voz Bridgette inundada por el terror se oyó como eco en la sala e hizo que ambas, tanto su tía como ella, se levantarán de golpe y corrieran a la cocina.
Jamás en su vida, una visión la había asustado y dolido tanto como esa.
Bridgette estaba en el suelo, intentando sostenerse con los bordes de uno de los mesones de la cocina, mientras que con su mano libre se cubría la boca sin lograr dejar de toser; en el suelo se veían los restos de unas gotas de roja sangre que sin duda alguna eran de su prima.
Apresurándose a caminar, entre ambas, levantaron a Bridgette con preocupación para dirigirse al automóvil y de allí al hospital más cercano.

***

Esa misma noche, Kirsten se miraba dolida en el espejo de su habitación mientras dejaba a su madre arreglarle el cabello en una agradable y solida coleta alta.
—Brid está en el hospital, mamá —Dijo, aunque su madre lo sabía perfectamente —. ¿No crees que sería mejor dejarlo por hoy aunque sea? No es lo correcto que fuéramos a esa fiesta estando tía en el hospital con ella.
Su madre suspiró cansada. Había escuchado la misma replica una y otra vez. Kirsten se había pasado la tarde completa en el hospital con su prima recién ingresada. La había visto sollozar con desconsuelo, mientras su tía lloraba a su lado al oír el informe del médico.
La leucemia se propagaba con rapidez para tratarse del cuerpo de una chica anteriormente sana de doce años.
Había querido llorar ella también, pero pensó que no tenía significado amargarles más la existencia a su tía y a su prima, por lo que en lugar de ahogarse en sus propias lágrimas sintiéndose triste y angustiada, les prometió a ambas que todo saldría bien y que Bridgette podría curarse. Pero las tres sabían que eso no era verdad.
Una enfermedad mortal e incurable. Eso era de lo que se trataba la leucemia.
Pero había una manera de controlarla y por eso es que Kirsten no había perdido las esperanzas aun.
—Tu tía está bien. Tu tío Karl ha llegado a hacerle compañía desde hace horas —Kirsten gimió en cuanto su madre tensó aun más sublimemente sus cabellos —. Además, no puedo decirle que no a la Señora Worth a última hora, sería una falta muy grave y desconsiderada de nuestra parte.
Siempre la apariencia antes que su familia. Así era su madre.
Cansada ya de replicar por sus ganas de no ir, y con los ojos rojos a causa de las lágrimas contenidas, Kirsten se quedó callada mientras su madre terminaba de arreglarla. Era preferible así a seguir oyendo sus palabras carentes sin sentimiento. Ya deseaba irse a la universidad para así tener que librarse de obligarse a hacer todo lo que su madre quería sin darle tiempo a negarse siquiera.
Les tomó exactamente media hora estar listas, y sin perder ni un minuto más partieron a la mansión donde se efectuaría la fiesta.
Llegaron justo a tiempo —Eso sería una a dos horas después de la hora pautada— y mientras entraba sumida en sus pensamientos hacia el salón, Kirs notó el grupo de jóvenes del cortejo social reunidas en una esquina parloteando sin cesar y riéndose probablemente de cosas sumamente banales.
Suspiró con cansancio mientras la expresión de su rostro se reducía a una triste mueca de resignación.
—¡Kirsten! —Exclamó su madre en un susurro —. ¡Quita esa cara ahora mismo! ¿Qué dirán las personas de ti? Que estas siendo obligada a ir a un lugar que no quieres, eso dirán —Lo que no estaba muy lejos de la realidad a decir verdad. Pero se abstuvo de abrir la boca y comentar sus pensamientos, y en su lugar simplemente se arremolinó las faldas y echó a caminar silenciosamente hacia donde se encontraban las otras jóvenes del cortejo de señoritas.
Que absurdo, tener que estar en un lugar así. ¿Para qué deseaba ella ser reconocida en la sociedad? ¿Por qué razón tenía que hacer cosas tan estúpidas como estas?
Probablemente, si Francesca estuviera aquí no la pasaría tan mal teniendo que fingir sonrisas y una personalidad encantadora. Por el contrario, probablemente estarían ambas en una esquina desternillándose de la risa por alguna broma pesada o travesura que hubiesen hecho.
Pero Francesca no estaba allí y Kirsten tenía que afrontar a los dragones escupe fuego de frente y sola.
Quizás el único consuelo de la noche era que sabía que bien entradas las doce, haría acto de presencia la imponente figura de Alexander Night. Con sus fabulosos y despeinados cabellos color castaño y aquellos misteriosos y fantasiosos ojos color azul… ¿O eran verdes? Nunca había estado segura del color, puesto que cada vez que lograba fijar la vista en sus ojos, estos se veían diferentes a la vez anterior.
Imaginó su alta y elegante figura enfundada en un traje negro noche y esa seductora y sensual voz deslizándose por sus oídos y atrapando su mente, llevándola a algún lugar secreto y excitante que solo compartían en sus más íntimos sueños.
Sus pensamientos sobre él siempre viajaban a un lugar donde no deberían ir. Por lo menos no los pensamientos de una joven que apenas e iba a cumplir sus diecisiete años. Debería comenzar a buscar con la mirada un lugar donde arrinconarse para poder observarlo bien esta noche… Después de aquel accidente en donde había terminado en sus brazos, se atrevía aun menos a poner un pie cerca de él por miedo a otro rechazo.
—Kirsten —Una de las jóvenes del cortejo, una alta y bien formada rubia con esplendidos ojos azules y cuerpo de modelo, la saludó con una sonrisa. Había chicas bastante atractivas como también había chicas simplonas y superficiales. Pero Abigail Denton, poseía un aura simpática y el atractivo perfecto como para convertirla en una beldad —. ¿Te has enterado?
Las expresiones de las tres chicas del consejo databan de la sorpresa y las ganas de cotillear. Pensando que no le había agregado el que era lo que estaban hablando, supuso que esperaban una respuesta en particular.
—No, ¿Qué cosa? —Preguntó parpadeando y situándose al lado de Abigail, quien miraba a ambos lados asegurándose que nadie oyera el tema que estaban tratando.
—Mi padre es uno de los socios de las empresas de Alexander Night ¿Sabes? Y esta tarde, pasando por su oficina me enteré de ciertas cosas —Era un habito de Abigail cotillear tras las puertas, probablemente ese era el único defecto que poseía esa hermosa joven —. Al parecer, el señor Night se ha ido esta mañana de Nueva York a Australia, sin razón aparente y por tiempo indefinido.
Y por segunda vez en el día… Pasando por el shock de la confesión, Kirsten se desmoronó nuevamente. Pero esta vez, pasó toda la velada en el baño de los Worth llorando por la sensación amarga de abandono y el corazón hecho pedazos.




NOTA DE LA AUTORA: Primero que nada, me encantaria agradecer con todo el corazón a todos aquellos lectores que se tomaron la molestia de dejarme comentarios en el capítulo anterior. También a aquellos que leyeron pero que no comentaron. Es agradable para mí, saber que de alguna manera me leen y tal vez les gusta lo que escribo.

Pero, quiero que sepan, que es muy importante para mí el apoyo de los lectores y sus opiniones a la hora de escribir. Simplemente, por qué me gusta saber si voy bien o voy mal a medida que avanza la historia... SI voy por el buen camino o si le hace falta algo. Además de eso que me hace tener ganas de continuar la historia cuando leo algún comentario.

Por eso... Quiero que sepan, que aunque no es algo obligatorio, mientras más comentarios y opiniones reciba más rapido habrá una actualización con un nuevo capítulo (Me parece que eso sonó mucho a soborno... jajaja) Pero no es obligatorio, como ya dice. Deja un comentario la persona que siente ganas de expresar al autor su apoyo y que le agrada darle animos al escritor... A todas esas personas que me apoyan y me dan animos con sus comentarios y mensajes (Por qué también recibo mensajes a mi e-mail y los contesto cuando tengo tiempo). A todos, muchisimas gracias.


Antonella Pizzi.

22 comentarios:

boO...

wooOw!!
no me abia dado cuenta ke estabas subiendo capitulos de esta historiaa *-* tenia mucho tiempo esperando x ella...
amo a los protagosnistass ♥-♥ y opino ke eres una muy buena escritora, me fascina la forma en ke dasarrollas tus hitoriass, te felicito x tu talento ya ke no cualkiera es capaz de escribir sikiera un cuento de comejitos (como yo...XD) mucha suerte y espero ke sigas subiendo capitulos de esta historia ke esta henial!! =D

Anónimo

esta muy bueno.

Margarita Elena

ohhh thanksss!! estaba esperando una nueva actualizacion.... todos los dias reviso!! gracias y sientete orgullosa de ti misma, eres muy buena en lo que haces!!! no puedo esperar a que subas mas!!! amo esta historia!!! X3

Anónimo

muxas gracias por la actualizacion me encanta esta historia y estoy todos los dias comiendome las uñas para ke salga ya el siguiente espero ke vuelvas a escribir rapido ( ya no me kedan uñas jajaja) pero enserio muy bueno eres una gran escritora
muxa suerte

carolina

espero el siguiente adelanto rápido me encanta la historia ..... me fascina

Pergamino azul
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
tatiana

UFF TENIA TIEMPO QUE NO ME PASABA POR ACA Y ENCONTRE OTRA PARTE DEL CAP, POR FA SIGUE SUBIENDO PARA SEGUIR LEYENDO LA HISTORIA, ADEMAS ESCRIBES SUPER BIEN, ASI QUE ANIMOS

Anónimo

fantástico, ya me moria por leer la historia de kriss y alex porfis sigue asi

aris

me encanta espermos el siguiente capitulo mucho animo y sigue escribiendo qe aqi estaremos

Pamela

muchas gracias por este nuevo capitulo..ojala nos regales por lo menos dos capitulos por mes , si no es mucho pedir...ya k todos los dias reviso tu blog por si hay alguna novedad...me gustan mucho tus historias y la forma en k escribes...
muchos cariños....
por cierto soy de Chile....y gracias a internet tengo la bendicion de conocer tu trabajo.
Adios...XD

Luisa

Simplemente me encanto. Por fis continua la historia pronto esta muy buena.

Anónimo

super me encanta la historia de estos dos , y déjame decirte que vas muy bien ... espero con ansias el otro capitulo

Jeidy

Me fascina la historia espero q pronto sigas escribas la acontinuación es muy hermosa....te felicito tienes mucha imaginación....cuidate

Anónimo

me encanta esta historia es muy entretenida, tienes una gran talento

Anónimo

Nossa estava esperando a muito tempo esses capitulos.... parabens tem muita gente aqui do Brasil que se encanta com os seus livros

Anónimo

U.u la verdad me esta gustando mucho. tiene todo lo que se necesita para atraerme, y creo que no soy la unica. jaja por favor adelantarnos otro capitulo... porque me muero de ansiedad.. ya desde el año pasado desde que leí el primer libro me muero por leer el segundo. creo que ya no resisto la impaciencia. jajaja encima cuando ya me habia rendido encuentro esta pagina! la verdad ahora me revivieron todas las ganas de saber como va creciendo esta historia!
P.d. te felicito por tu trabajo! genial :)

Anónimo

Hola... me encanta tu historia, ¿lo malo?... la espera jejejej.. pero sigue, me parece preciosa y con ese punto de realismo que a veces falta en estas historias. El personaje de él está muy logrado. Solo espero que ella lo ponga "firme"..jeje y se resista, un saludo desde Alicante.

Anónimo

Me encanta tu forma de escribir, es realista cuando quiere y quien no se ha sentido así alguna vez en su vida. Espero estas historias sigan.
Solo no dejes el final incompleto, no soporto cuando hacen eso.

Anónimo

Si de algo sirve he de decir que me tienes enganchada a la trama, y saber como coninua la historia.

Pierina

Mi anto..siempre que escribes dejas a uno queriendo más y más..Felicidades bby :*

Anónimo

Encuentro maravilloso como escribes....Sigue adelante y cosecharas grandes exitos!!!

Yenny Guzman

Ya lei el primer libro y me gusto muco. Acabo de empeza este y lo que he leido me ha gustado