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Nada por ahora
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Capítulo XI. Parte II.



            Ya a la mañana siguiente, Kirsten intentaba convencerse a sí misma que lo ocurrido la noche anterior no había sido más que un sueño; sin embargo, no había logrado pegar el ojo el toda la noche, y cuando se había visto en el espejo —Con los ojos rojos y enormes bolsas bajo los mismos—, fue suficiente prueba para demostrar que si no lo había alucinado, entonces Alexander Night realmente había aparecido en su habitación como por arte de magia.

            ¿Y qué con eso de la escalera para incendio? ¿Cómo demonios había conseguido entrar por una ventana que se hallaba a bastantes pisos de distancia?.

            Con una taza de café llena hasta el tope en una mano, se acariciaba la frente con la otra libre.

            Abby desayunaba frente a ella una pila de hotcakes como si se trataran del manjar más delicioso del mundo.

            —¿Estás segura que no quieres comer nada? —Preguntó Abigail llevándose un gran bocado repleto de jarabe de miel a la boca.

            De solo verla disfrutar tanto su comida, a Kirsten se le revolvía el estomago. Sencillamente no tenía hambre y las ganas de alimentarse como correspondía no llegaban a ella.

            —Estoy bien solo con el café, no te preocupes.

            De un momento a otro, el perro recién adoptado de Abby había comenzado a andar por el departamento como si fuera de él. Olisqueaba y se echaba en la alfombra. Cuando Kirsten lo fulminaba con la mirada, el muy descarado solo le dirigía una mirada de soslayo cargada de arrogancia.

            —Pensaba que habíamos acordado que no dejarías salir a ese animal de tu cuarto —Susurró Kirsten mientras se llevaba la taza de café a los labios y le daba un gran sorbo. Ya le había perdido el miedo al enorme perro, ahora solo la irritaba de sobremanera.

            No sabía que un animal tenía la capacidad de comportarse tan descaradamente y tener la habilidad de molestar a las personas. Por lo menos no en la forma en que la molestaba a ella.

            Abby detuvo su quinto bocado de panqueques y miró por sobre el hombro al perro, quién enseguida le regresó la mirada, levantó sus orejas y comenzó a agitar su cola.

            —Rhett es un buen chico, ¡Míralo! Solo está sentado allí sin dañar ni a una mosca —Abby le lanzó un beso y lo saludó con la mano sonriendo.

            Era extremadamente penoso, la devoción con la que Rhett miraba a Abby.

            Kirs suspiró.

            —Muy bien, pero si llega a romper algo lo pagarás de tu salario —Levantándose, sujetó muy bien la taza asegurándose de no derramar el café sobre la mesa ni sobre el suelo —. Iré a revisar el material para la clase de mañana.

           Al verla retirarse, Rhett se alzó de la alfombra y caminó para hacerse espacio a los pies de Abigail. Ella solo estiró una mano y le acarició entre las orejas mientras comía.

            “Si ese perro fuera un hombre, creería que está bobamente enamorado…”.

            De alguna forma se le escapó una ligera sonrisa mientras se encaminaba de nuevo a su habitación.

            Apenas entró, dejó la taza sobre el escritorio y se encaminó hasta la ventana corrediza para cerrarla con pestillo. Se aseguraría que no estaba loca.



***



            Alexander Night no se sentía del todo cómodo en ese lugar.

            El territorio del guardián de los lobos del norte estaba latente con una hostilidad inigualable. Los guardianes de los lobos pertenecían al clan Wulfs, donde la cabeza de ellos era Lucius Clapton; aun así, según tenía entendido, los guardianes velaban por la seguridad de los tres clanes y encima tenían su propia estirpe y se mandaban a sí mismos sin necesidad de oír lo que la cabeza del clan Wulfs tenía que decir.

            El funcionamiento de los clanes de lobos era muy interesante, en eso les daba un punto. Estaba estrictamente organizado, no como el grupo de vampiros que no sabían de donde venían ó a donde iban, simplemente que estaban allí y cada cual hacía lo que quisiera.

            Lo que sí poseían los vampiros, era “el consejo”… Una cuerda de viejos ineptos que decidían cuando alguna cosa/persona/objeto era una amenaza para los de su especie, entonces enviaban a alguien para acabar con esa cosa/persona/objeto. Igual sí los lobos eran los que estaban detrás de los asesinatos a vampiros, Alexander no veía que pensaban hacer al respecto.

            Svante, el líder del consejo al ser el más viejo de la especie, era un tipo raro. Sólo esperaba que tuviera el suficiente sentido común como para no iniciar una guerra.

            ¡Oh! Se le olvidaba… El consejo nunca tenía sentido común.

            Avanzó despacio a través de la llanura. El hábitat de la mayoría de los lobos siempre estaba bastante alejado de los humanos, con excepción del clan Black, quienes tenían la fama de aunque eran un grupo pequeño preferían rodearse de personas normales.

            Eventualmente, los lobos que seguían y estaban bajo el alero del guardián del norte, bordeaban el camino a la casona a la lejanía, de lado y lado, cuidando que no pretendiera hacer nada fuera de los términos de cruzar un par de palabras.

            Alex los ignoró.

            Seguro podrían oler su ansiedad si se lo permitía.

            “Malditos lobos…”. Se llevó las manos dentro de los bolsillos de su chaqueta de cuero negro, y a grandes zancadas cerró el espacio que quedaba entre la puerta de entrada y su posición anterior.

            La puerta de madera oscura, tenía curiosos grabados en una lengua que no comprendía del todo. Había tenido el tiempo suficiente de vida como para haber logrado dominar la antigua lengua escandinava, origen de la especie de los vampiros, pero Alex se dio cuenta que realmente no había hecho muchas cosas productivas en los últimos mil años.

            Estiró la mano para llamar con el picaporte en forma de león —Solo Odín sabría porque no eran más actuales y usaban un timbre—. Esa casa estaba oculta, nadie podía entrar a la zona sin autorización y por lo tanto, era como si no existiera para los humanos. La estructura desde fuera de la misma, le decía a Alex que posiblemente su habitante no había evolucionado desde el año mil ochocientos.

            Antes de tomar el picaporte en su mano, la puerta se abrió.

            Parpadeó sorprendido cuando sus ojos se cruzaron con un par de ojos femeninos color plata. Era una mujer de cabellos negros como el ébano, no tan alta ni tan baja. Con un rostro demasiado bello que hasta podría parecer irreal. El color de su piel era porcelana, suave a la vista y los labios llenos y sensuales.

            Demasiado perfecta. Además que era tal cual como la recordaba.

            —Francois DuVillar.

            La bruja que le había tendido una mano a Blasius Nortton y a su compañera Francesca algunos años atrás, cuando ambos habían estado en problemas, ahora le sonrió de medio lado y entrecerró los ojos.

            —Señor Night. Ha pasado algo de tiempo, ¿No es así? —Su voz era una fina y seductora melodía; con cada palabra, Alex estaba seguro que los hombres debían sentir la piel erizarse por el deseo.

            Pero él… No sentía nada.

            Seguramente si no hubiese tenido una compañera, al igual que muchos otros, se hubiese sentido inminentemente atraído por Francois.

            —Es raro verla por aquí. No sabía que tenía contacto con los lobos —Alex arqueó una ceja con interés y sospecha, a lo que la mujer rió cantarinamente y pasó por su lado caminando por  la misma línea que Alex había emprendido para llegar allí.

            —Sí, supongo que debe ser raro. Nos veremos entonces, Señor vampiro.

            Alex la siguió con la mirada entrecerrando los ojos, hasta que la neblina desapareció la bella silueta de Francois.

            Ese mundillo en el que ellos estaban, tanto vampiros, lobos, entre otros más… estaba lleno de secretos y misterios.

            Aprovechando que la puerta estaba abierta, Alex dio un paso al interior de la estancia. Tal como esperó, era una viva recreación de la época victoriana. Igual que volver a sus propios tiempos en los que había sido un rico aristócrata, antes de convertirse en vampiro y joder la vida que había construido como humano.

            Sonrió irónicamente.

            No era tiempo de sentirse melancólico. Entró por completo a la casa y cerró la puerta tras él.

            La figura de un alto hombre que estaba de espaldas a él lo recibió. Tenía la mano apoyada a una mesa de mármol a un lado del recibidor. Al menos no vestía de calzas y camisas de lino, si no ropa de la época. Unos jeans desgastados, zapatillas converse de corte bajo y una camiseta negra con el nombre de alguna banda famosa de rock que Alex no estaba dispuesto a investigar.

            —Guardián de los lobos del norte, Ralph.

            El hombre alzó la cabeza y pasó a mirarlo por sobre el hombro. Sus ojos de un color zafiro, eran fríos y crueles a la vez… No había ni una pizca de sentimientos puros o amables en ellos, y a la vez poseían una antigüedad y un aire de sabiduría que lo dejaba atónito.     

            Lentamente Ralph se giró y lo encaró. Era más bajo de lo que solían ser la mayoría de los lobos, pero la imponencia del guardián era mucho mayor de lo que había conocido en otros más. No lo había enfrentado, pero sabía perfectamente en ese momento, que el guardián del norte era un contrincante poderoso en el campo de batalla.

            —Bienvenido a mi humilde morada, vampiro.


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N.A: Hola, antes que nada quiero disculpame con todos de corazón. La semana pasada mi familia y yo estuvimos en plan de mudanza y entre la universidad y tener que pasar mis cosas, sinceramente qué no tuve tiempo para nada de escribir. Llegó el jueves y luego el viernes y terminaba demasiado cansada, así que a la final se me pasó la semana sin poder hacer nada... Hoy, que ya el trabajo había disminuido, logré terminar el capítulo para ustedes... Aunque he contado con las ideas y la inspiración, esta vez ha sido el tiempo lo que no ha estado de mi parte.
Espero que por favor me entiendan, y que no es que las abandone... Simplemente es que cuando no publico en la fecha acordada es porque algún contratiempo me surgió. Lamento los inconvenientes de verdad.

-Segundo: El perfil de Ralph. Se los dejo por si quieren conocer un poco más de nuestro guardián del norte.

-Tercero: Hoy quedan habilitadas de nuevo las descargas de: Oscura Inocencia, Sueños de Hielo, Normalmente Excéntrica y La Celestina. Perdonen los errores ortograficos de esas historias... A futuro quiero corregirlas y agregarles algunas cosas, pero pro ahora eso quedará como proyecto futuro.

Eso es todo. Les deseó muy buen inicio de semana.
Hasta el viernes,

Anto.

12 comentarios:

Desirée

Que buena continuación siempre llenando de nuevos personajes misteriosos de los que vamos a querer saber mas, jejejeje. Y por lo de publicar ni te preocupes que lo primero es lo primero y esos son los estudios, la familia y el trabajo, nosotras aunque nos muramos de ganas por leerte podemos esperar a que tengas tiempo para escribir. Un abrazo grandisimo.

Anónimo

oye gracias por seguir escribiendo...yo al menos comprendo tu falta de tiempo por mi parte tampoco tengo mucho tiempo de sobra....este capitulo estuvo bueno igual k el anterior y el anterior a ese...ya me entiendes...tal vez es mucho pedir..pero cuando no puedas subir un capitulo por falta de tiempo podrias escribirlo asi como comentario k no habra publicacion... no es por presionar pero por internet y a tantos kilometros y kilometros de distancia yo me imagino cualkier cosa...mi imaginacion tiende a volar xD y esta es la unica posibilidad de comunicarme contigo y me preocupo mas alla de seguir o no con la novela... uno crea vinculos emocionales con tus escritoras favoritas...soy de chile y la verdad k aki en el culo del mundo las posibilidades de tener una comunicacion mas directa es un poco dificil...gracias nuevamente por el capitulo y por cierto ese lobo pinta para nuevo personaje...cariños pamela

Anónimo

ah no importa si te retrasas lo importante es que publicas el capitulo, el capitulo estubo como siempre bueno y que deja con ganas de mas...=) Deba acercando el momento para leer El Otro Lado De La Oscuridad siempre me pregunte por que Ethan dejo de estar junto a Connor como en el primer libro. No falta el nombre de un personaje llamada Pamela en la lista de los personajes.
Gracias por compartir tu don con nosotras Abrazos =)

Anónimo

HAYY!! CADA VEZ ME EMOCIONO MAS CON ESTA HISTORIA, ESPERO ANSIOSA EL NUEVO CAPITULO Y ME HACES PREGUNTARME SI ESOS NUEVOS PERSONAJES TAMBIEN TENDRAN SU PROPIA HISTORIA, TODAS ENTENDEMOS QUE ESTES OCUPADA CON LA UNIVERSIDAD Y LA FAMILIA, ES MUY IMPORTANTE, POR NO DECIR LO PRINCIPAL, LO QUE SI TE PIDO ES QUE NO DEJES DE ESCRIBIR YA QUE DESESPERAMOS POR LEER EL SIGUIENTE CAPITULO, NO IMPORTA QUE SEA UNA VEA AL MES, AUNQUE SIENDO HONESTA LO PREFERIRIA DIARIO, PERO COMO DIJE, SE ENTIENDE TU FALTA DE TIEMPO Y TE APOYAMOS PARA QUE SIGAS ADELANTE, FELICIDADES Y A ESPERAR ANSIOSA EL SIGUIENTE CAPITULO...

Pamela Escobar Díaz

Al fin apareció mi Ralphi lindo.


Muy buen capítulo, como siempre, Anto, Anto


Besos

Anónimo

Ya apareció nuestra bruja, me encanta!!

Me encantó el capí y ya me estoy comiendi las uñas por el capítulo de mañana.

Besos :)

Anónimo

Antonella, como siempre fabuloso... no se como haces para que todas pidamos más, nunca nos basta con lo que escribis... sos una escritora espectacular.
Besos
Alenka

Anónimo

anto... dime cuando publicas!!, reviso todos los días y naaa...:(

Anónimo

Saludos ..... muy buenas tus historias ... acabo de encontrarlas y me atraparon... esperando por mas.

Gracias por compartirlas

Dalia Noriega

Esta geeeenial la historia
amo a los lobos y vampiros,sigue publicando

sahara rivera

hola antonella...escribes genial, me encantan tus historias, cuando publicas el capitulo siguiente...me tienes ansiosa

Anónimo

Desde el 3 estoy entrando como loca para ver si actualizas, por favooor no nos dejes tanto tiempo asi, es cruel