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Nada por ahora
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Capítulo XIV. Parte II-A.



           
—No sé si debo sorprenderme porque te has enamorado, o porque tengas el valor de decírmelo —Abigail Denton no esperó vivir para ver el día en que Kirsten soltara tal confesión. Conocía a Kirsten desde hacía varios años como para saber que la mujer era una de las personas más escépticas sobre la tierra; había tenido una pequeña relación tiempo atrás, pero según lo que Abby tenía entendido, cuando el susodicho le pidió matrimonio, Kirsten se había negado rotundamente.
            “No lo quiero hasta el punto de casarme con él”. Habían sido palabras crueles con las que Kirs había admitido las razones por las cuales lo había rechazado.
            ¿Entonces como es el amor para Kirsten? Era algo que Abigail no comprendía, a pesar que de lo que pretendía vivir a futuro era del dinero recaudado por tontas novelas de amor con finales clichés.
            Pero verla tan nerviosa y jugando con sus manos con expresión casi indescifrable, era sorprendente. No necesitaba pensarlo mucho para percatarse que con su ex novio, Kirsten jamás se había visto tan ansiosa.

            —¿Tan malo es que te enamores?

            Kirsten alzó sus profundos ojos azules y la miró fijamente con las cejas enarcadas.

            —No es malo que me enamore, es malo la persona de la que posiblemente me estoy enamorando.

            De acuerdo, eso definitivamente era nuevo.

            —¿Es algún líder de una mafia? —Preguntó Abigail con repentino interés.

            —No.

            —Entonces, ¿Un pariente lejano que tus padres nunca aceptaran?

            —¿Perdón? —Kirsten la miró anonadada.

            —¡no, no! ¡Ya se! ¿Tiene una enfermedad terminal? ¿Es eso? ¿Por eso no puedes?

            —Abigail, ¿Quieres dejar de hacer sonar esta conversación como si se tratara de alguna novela romántica? —Kirsten se cruzó de brazos y la miró con la frente levemente arrugada y el ceño fruncido.

            Abby desvió la vista decepcionada.

            —Solo estaba intentando adivinar —Dijo para después carraspear —. ¿Entonces? ¿Por qué no te puedes enamorar del señor fantasma?

            Kirsten terminó de sacarse las cosas de encima y colgó en el perchero de la entrada su abrigo y bolso. Sin decir ni una sola palabra más, se encaminó hacia la cocina suspirando.

            Un poco absorta y pensativa, Abby la siguió y se sentó a la mesa para observarla preparar café. Parpadeaba de cuando en cuando esperando una respuesta que Kirsten no se veía nada dispuesta a darle.

            Finalmente suspiró mientras dejaba hervir el agua y la miró por sobre el hombro.

            —Es algo mayor que yo y su reputación no está completamente limpia. Mis padres jamás aceptaran que tenga una relación con él.

            Abby la miró sorprendida.

            —¿Desde cuándo la edad es importante?, mejor aún, ¿Desde cuándo te importa lo que digan tus padres? —Abigail entrecerró los ojos, algo disgustada. Nunca pensó que Kirs podría tener una faceta cobarde, pero aparentemente la poseía.

            —Es que no entiendes…

            —¿El qué? ¿Qué no quieres darle una oportunidad a enamorarte?

            —Abigail Denton, no necesito que me regañes —Kirsten se cruzó de brazos —. Es solo… Es que… Estoy asustada de él —Susurra —. Me siento tan bien cuando estoy con él, pero pareciera que esconde un mundo de secretos tras sus ojos. Me da miedo que no lo conozco lo suficiente como para darme el derecho de decir que estoy enamorada de él, y aún así no soy capaz de controlarme en su presencia. Me hace sentir estúpida y como una adolescente enamoradiza.

            ¡Oh! Al oírla hablar de esa forma de sus sentimientos, Abby no podía evitar sentir el picor de la envidia en lo más profundo de su ser. No recordaba haberse sentido de esa forma por ningún hombre en su vida, y por lo que veía no lo sentiría jamás.

            Sonriendo con suavidad, estiró la mano y tomó la de Kirs por sobre la mesa.

            —Siempre hay que correr riesgos, sobre todo cuando se trata del amor. Es mejor hacer las cosas y saber que no funcionaron, que lamentarse al pensar lo que pudo haber sido ¿no? —Hablaba con suavidad mirando directamente a Kirsten a los ojos. Era raro tener ese tipo de conversaciones con ella, y más raro era ver los profundos ojos azules de Kirs brillar de esa forma mientras oía sus palabras.

            —Oh, Abby… No lo sé… ¿Y si solo está jugando conmigo?

            Abigail arqueó ambas cejas, ¿Un hombre ya mayor jugando con una joven como Kirsten? Comenzaba a sentir una profunda curiosidad por el susodicho.

            —Si te hace daño, yo lo golpearé y destrozaré su automóvil con un bate —Soltó completamente seria.

            Por primera vez en un buen rato, Kirsten soltó una carcajada.

            —No quiero que hagas algo así

            —Créeme, no está demás si el tipo se lo merece —Respondió mientras se cruzaba de brazos arqueando una ceja.

            Kirsten caminó riendo hacia ella y la abrazó con fuerza.

            —Gracias, Abby… No sé qué haría sin ti.

            Ella rió con fuerza y la abrazó en regreso.

            —No lo sé, ¿Qué harías? —Arqueó ambas cejas —. Por cierto, se te está quemando el agua.

5 comentarios:

analia

gracias por la historia estuvo reee linda. gracias por este block

Belli Lee

Uju soy la segunda en publicar xD
Muchassss gracias por haber escrito el siguiente capítulo en verdad ya ansío poder leer cuando.las cosas entre Alex y Kirsten se vuelvan muy pero muy personales y amorosas BAA todas esas cosas.

tu sabrás ;)

Belli Lee

Uju soy la segunda en publicar xD
Muchassss gracias por haber escrito el siguiente capítulo en verdad ya ansío poder leer cuando.las cosas entre Alex y Kirsten se vuelvan muy pero muy personales y amorosas BAA todas esas cosas.

tu sabrás ;)

Anónimo

muchas gracias por publicar, estaba un poco ansiosa, esto me va ayudar a esperar :)
un besote
Alenka

Christine Quito Cabrera

Hola, esta historia esta terminada o aun no, si lo esta donde puedo conseguirla???