
¡El horror! ¡Había olvidado por completo su aspecto! Y
él, muy amablemente se había abstenido a decir. Las personas que se encontraban
sentados en las distintas mesas a lo largo del pasillo completo que era el
restaurante, clavaron su fija mirada en ellos.
Kirsten desvió la mirada apenada y se rascó la mejilla.
El escrutinio no era normal… ¡Pero, por supuesto! ¿Quién
en su sano juicio no la miraría así? Su vestimenta no era la más bonita —Para
nada— y aun así caminaba como si nada con un espécimen de hombre literalmente
fuera de la realidad. Sintiéndose algo incomoda, no se percató de que había
dejado de caminar.
Esto es una locura…
Pensó para sí misma.
Nunca antes le había importado su apariencia física, pero
estar al lado de Alexander Night era desmoralizante en más de un sentido.
Ironico era pensar que años atrás habría muerto con solo tener la minima oportunidad
de caminar al lado de él, pero a esas alturas, siendo una mujer madura y sana
en juicio, lo encontraba inverosímil.
Se sentía muy poca cosa, y odiaba sentirse así.
—¿Sucede algo?
Kirsten alzó rápidamente la mirada y se encontró con los
brillantes y profundos orbes azules—verdes de Alexander —Así es, aun no podía
descifrar para nada el color—. Él la miraba por sobre el hombro; su espalda era
amplia y musculosa, se notaba a través de la delgada seda de su camisa a pesar
de ser de un color oscuro.
—No, no —Respondió Kirsten pasando saliva, pero a pesar
de esos sus pies se negaron a moverse. Las miradas de escrutinio a su alrededor
se hicieron más críticas e intensas.
Alexander rió con suavidad, se giró sobre sí mismo y caminó
hacia ella cerrando con grandes zancadas el espacio que los había separado.
—Entonces vamos, creo que si nos demoramos perderemos la
mesa —Para sorpresa de ella, Alexander la tomó con suavidad de la mano y la
entrelazó con la de él. El corazón de Kirsten dio un vuelco desesperado por el
toque tan íntimo y delicado sobre su mano.
Sintió la piel erizársele.
Él sencillamente la había tomado de la mano, pero aunque solo fuera eso el contacto de la
piel de Alexander era suficiente como para despertarle todos los sentidos.
Debo estar fuera de
mis cabales, sinceramente…
Sentirse tan atraída por un hombre —sobre todo cuando
tenía contacto físico con el mismo— no debía ser algo normal.
Además de eso… ¿No se sentía avergonzado de ella? Por el
contrario, Alexander Night parecía más bien orgulloso de llevarla de la mano,
cosa que hizo que su corazón volviera a saltar enloquecido.
Ahora miraba la espalda de Alex muy de cerca, su cabello
castaño se veía tan suave mientras acariciaba el cuello de la camisa ante cada
movimiento del cuerpo de él mientras caminaba. Cuanto deseaba hundir las manos
en ese cabello.
Kirsten tomó aire y se mordió el labio inferior. No era
una adolescente, ¿Hasta cuanto tenía que repetirse eso? Pero lamentablemente
sus hormonas parecían olvidarse de ese pequeño detalle, y se desquiciaban por
completo en presencia de ese hombre.
Se dejó arrastrar en silencio e intentando dejar su mente
en blanco.
Cuando llegaron a la respectiva mesa a la que Alex se
veía tan dispuesto a coger, antes de sentarse le corrió la silla y esperó a que
ella tomara asiento. Era muy raro, no recordaba haber sido tratada con tanta
delicadeza y preocupación por un hombre.
Sí, y eso incluía directamente a su ex novio.
Kirsten lo siguió con la mirada hasta que él tomó asiento
frente a ella.
Tal vez sonaría cliché, pero no se cansaba de repetir y
de pensar en lo atractivo que era Alexander Night. ¿Qué demonios lo hacía lucir
tan encantador e irresistible? Todo era perfecto en él, era complicado buscarle
algún defecto y dar justo en el blanco con el mismo.
Alex la miró de regreso y entrecerrando los ojos le
dedicó una sensual sonrisa de medio lado.
—¿Hasta qué hora trabaja, señorita Shower?
Kirsten arqueó ambas cejas por la pregunta.
—¿Me está diciendo que vino hasta aquí sin saber a qué
hora salía? Se estaba jugando una grande, señor Night.
Una buena pregunta era ¿Cómo Alexander Night sabía en donde
trabajaba? Primero se colaba por su ventana
a mitad de la noche y ahora aparecía mágicamente en su trabajo.
Misterioso, muy misterioso.
Cada vez el personaje de Alexander se parecía mucho más a
una caja de pandora que a nada.
Alex rió de improvisto.
—Sí, pero como se dice…Quien no arriesga no gana. Y yo
estoy completamente dispuesto a ganar.
Kirsten abrió los ojos como platos. ¿Ganar qué? Bueno, la
forma en la que él la miraba le daba una perfecta idea de a qué se refería, aun
así no se sentía preparada para el escalofrío que le recorrió todo el cuerpo.
Antes de que pudiera separar los labios y preguntarle
directamente que era lo que él pretendía ganar, uno de los mesoneros se acercó
y les llenó las copas con agua fresca. Los recibió con una cordial sonrisa y
les entregó los menús, no se fue sin antes darle la recomendación del día.
Algo atareada, Kirsten clavó la vista en su propio menú.
La comida del lugar era muy económica y nada especial en
sabor, de nuevo se sentía avergonzada de haber invitado a Alexander Night a ese
local.
Lo miró por encima de su carta. Seguramente está
acostumbrado al caviar y a esas cosas.
No lo culpaba, ella también se había criado y vivido en
ese mundillo por demasiado tiempo; en cuanto se mudó de casa de sus padres
decidida a llevar su propia vida y a depender de sí misma, se dio cuenta que no
podía darse los mismos lujos con los que antes contaba. Kirsten se acostumbró a
acortar su dinero mensualmente y a recurrir a los sitios más económicos para
comer o para comprar los víveres.
Siendo sincera… No le molestaba. Estaba feliz con su vida
actual.
…No es que Alexander Night le estuviera proponiendo
matrimonio o una relación seria, ¡Por dios que ni siquiera sabía que era lo que
el hombre pretendía con ella! Pero Kirsten no iba a volver a su antigua vida de
snob. Eso nunca.
—¿Qué tal es el pollo en salsa de champiñones? —La voz de
Alexander la trajo de vuelta a la realidad. Parpadeando, Kirsten buscó en su
menú el platillo que él mencionó.
—¡Oh! Es muy bueno, recomiendo que lo acompañes con papas
al vapor.
—¿Acostumbras a comer mucho aquí, señorita Shower? —Preguntó
él por segunda vez.
Y por tercera vez se sintió avergonzada.
—Sí… Pero no es porque no sepa cocinar, simplemente es
que no cuento con el tiempo necesario para ir a casa y regresar al colegio —Admitió
en un suspiro —. Además, dadas las circunstancias, creo que sería una buena
idea que comenzara a tutearme, Señor Night.
La risa de Alex, dulce, sensual y oscura, invadió el
espacio entre los dos. ¡Dios bendito! ¿Desde cuándo amaba verlo reír de esa forma
tan libre y audaz?
—Dadas las circunstancias, estaré encantado de tutearla,
Kirsten… Eso sí… Tu también comienzas a llamarme por mi nombre —Ladeando la
cabeza, la miró fijamente como esperando algo de ella. Kirsten miró a ambos
lados sin saber que hacer —. Por favor…
Le tomó algunos segundos más comprender que lo que él
ansiaba, era oírla decir su nombre. Por alguna razón la sangre se agolpó en sus
mejillas mientras tomaba fuerzas… ¿Desde cuándo le apenaba tanto decir el
nombre de una persona? Bueno… Era cierto que no era “cualquier” persona.
—Alexander —Soltó tras esperar unos momentos.
Los ojos de él se oscurecieron con algo que ella no pudo
identificar, pero que aun así la hizo temblar. Sentía la garganta
repentinamente seca y una ansiedad inexplicable anidada en su estomago.
…Esa mirada tan indescifrable, tan diferente, la hacía
sentir de alguna forma… ¿Deseosa?... Si… posiblemente… Se sentía deseosa de él.
—Excelente —Susurró él con la voz un poco ronca —. Dudo
que nadie pudiera haberlo dicho mejor.
13 comentarios:
ANTO MUCHAS GRACIAS
SAKUDOS DESDE MEXICO
Dime, como puedes hacer que unas simples palabras se transformen en una obra maestra y eso que aún no termina espero con ansias el nuevo capítulo ,que creo que estará mejor ,gracias por compartir con nosotros un poco de tu gran talento
noooooooo...yo seguia bajando la pagina para leer....pero de pronto justo cuando estaba en lo mejor leyendo...se acabooooo....ajajaj siempre me pasa...me tendre k armar de paciencia para esperar la proxima publicacion....te felicito...pk pucha k esta wena esta novela.... cariños
pamela
Hoooooo!!!!!!!!!!! Intrigada, con la miel en los labios, jjejjejejejeje.
Mas, mas,mas,massssss, queremos mas, pero tendremos que esperar, jajajaja deseando que llegue a próxima publicación. Graciassssss
me muero!!! Lex es arrolador XD
Buenisimo como siempre!!
Como siempre, me quedo con las ganas!!!!
Espero ansiosa que llegue el otro viernes.
Un beso
Alenka
Anto hola
A que horas publica estoy anciosa espereando saludos!!
Hay hoy capítulo por no publicar ayer??
Muero de ganas de saber como sigue!!
Besos :)
Waaa..!! " se que no soy una adolecente pero ese detalle mis hormonas no lo enitienden.." ^^ ...!! Me Encanto esa partee...!! La forma en que describes como se siente Kirsten cada vez que esta cerca de Alex es Simplemente genial...!!! Saludos desde ECUADOR... Y Por favor continuaa... HERMOSA Obraa...!!!
Para cuando capitulo?? Desde el 19 de Abril muchas estamos sin uñas.
hola entiendo que estés ocupada pero muchas queremos termina el libro , y al parecer el único blog que lo tiene es el tuyo por favor terminarlo y se te agradece tu esfuerzo pero es la novela que mas e durado lechendo
cuando actualizas de vuelta...
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